Cada temporada de cerezas chilenas tiene una fecha marcada en rojo, el Año Nuevo chino. En 2026, esa ventana comercial se abrirá el 17 de febrero, concentrando nuevamente la mayor demanda y las mejores valorizaciones del año.
Esto implica que gran parte de la fruta debe arribar a destino en los dÃas previos, bajo condiciones óptimas de temperatura y calidad. En ese contexto, cualquier interrupción logÃstica puede tener consecuencias económicas significativas.
El incidente que expuso la fragilidad del sistema. A comienzos de 2025, un portacontenedores que transportaba un volumen relevante de cerezas hacia China sufrió una falla mecánica durante su travesÃa. El retraso impidió que la carga llegara dentro de la ventana comercial crÃtica.
El resultado fue la pérdida de una parte importante de la fruta, rechazos en destino y un impacto económico considerable para productores y exportadores.
Sin embargo, más allá del evento puntual, el episodio reveló una problemática más profunda, la alta concentración de riesgo en un modelo logÃstico ajustado al máximo.
Factores que amplificaron el impacto, el incidente dejó en evidencia varios elementos estructurales:
- Alta concentración de volúmenes en pocas salidas marÃtimas.
- Dependencia significativa del mercado chino en un perÃodo extremadamente acotado.
- Escaso margen de reacción ante demoras prolongadas.
- Naturaleza altamente perecible del producto.
En operaciones de este tipo, el tiempo no es solo una variable operativa, es un factor determinante del valor comercial.
Hacia una logÃstica más resiliente, de cara a la próxima ventana del 17 de febrero de 2026, la industria enfrenta la oportunidad de fortalecer su modelo de gestión de riesgos mediante:
- Diversificación de servicios y carriers, distribuir embarques en distintas fechas y navieras reduce la exposición a fallas individuales.
- Fortalecimiento de la cadena de frÃo, protocolos estrictos de pre enfriado, monitoreo continuo de reefers y telemetrÃa en tiempo real permiten detectar desviaciones tempranas y actuar antes de que el daño sea irreversible.
- Contratos logÃsticos con mayor protección, cláusulas de mantenimiento certificado, notificación temprana de contingencias y alternativas de desvÃo o transbordo pueden marcar la diferencia ante una emergencia.
- Planes alternativos operativos, evaluar capacidades aéreas para cargas premium o definir puertos alternativos aporta flexibilidad estratégica.
- Coordinación pública, privada, protocolos de respuesta rápida y coordinación institucional pueden reducir tiempos de inspección y facilitar soluciones extraordinarias.
La logÃstica como ventaja competitiva en la exportación de productos perecibles, la logÃstica no debe entenderse únicamente como un costo operativo. Es un componente estratégico de competitividad.
La experiencia reciente demuestra que anticiparse, diversificar y profesionalizar la gestión del riesgo puede proteger no solo una temporada, sino la reputación de un sector completo.
En ARM acompañamos a exportadores, importadores y aseguradores en el análisis de exposición al riesgo logÃstico, revisión de pólizas y estrategias de mitigación frente a operadores y transportistas internacionales.
Porque en mercados de alta exigencia, la diferencia está en anticiparse.

